Los departamentos de Salud y de Derechos Sociales e Inclusión han puesto en marcha un nuevo Protocolo de actuación para la comunicación de datos entre el sistema sanitario público y la red de servicios sociales. El objetivo es fortalecer la colaboración entre profesionales de ambos ámbitos y ofrecer una atención domiciliaria más coordinada, integral y centrada en la persona.
Tal y como avanzó Conxita Barbeta, responsable de Atención Integrada Social y Sanitaria del Departamento de Derechos Sociales e Inclusión, durante el acto de clausura de la jornada Tecnología para impulsar la atención social y sanitaria del pasado 22 de julio, la aprobación de este protocolo es importante para compartir conocimiento y datos siguiendo procedimientos de seguridad y robustez tecnológica que favorezcan la coordinación entre departamentos.
El protocolo permite que los equipos sanitarios y sociales compartan información relevante de cada persona para realizar una valoración multidimensional y establecer un plan de atención único, que integre todos los recursos necesarios. Esto evita que sea la ciudadanía quien deba gestionar los trámites y garantiza que esté en el centro del proceso de atención.
Esta mejora repercutirá especialmente en la atención a personas con complejidad sanitaria y social, ya que facilita la coordinación de cuidados y servicios, tanto durante la atención domiciliaria como después de un ingreso hospitalario.
La tecnología es un elemento clave en este proceso. Las plataformas digitales permiten intercambiar información clínica y social entre profesionales y entidades del territorio de manera segura y ágil.
Gracias a este entorno compartido, se pueden mejorar:
En definitiva, la inclusión de datos sociales y sanitarios en un mismo entorno tecnológico contribuye a mejorar los resultados en salud y bienestar, optimizar los recursos públicos y avanzar hacia un sistema sanitario y social más sostenible e integrado.
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