La realidad virtual muestra al usuario un entorno completamente digital sobre el que puede interactuar, sin la percepción del mundo real.

La realidad aumentada muestra el mundo real con la superposición de información digital.

Las salas inmersivas son espacios físicos especialmente diseñados para proporcionar experiencias de realidad virtual y/o aumentada, que dan la percepción de estar físicamente presente en el espacio virtual creado.

Desde la Fundación TIC Salut Social estamos desarrollando un proyecto de evaluación de nuevas tecnologías como apoyo terapéutico en el tratamiento de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Por un lado, se quiere evaluar una serie de aplicaciones en tabletas en personas con TEA de grado II y, por otro lado, el uso de una sala inmersiva de Realidad Virtual, o Immersive Virtual Reality (IVR) para poder exponer a las personas con TEA de grado III a un entorno controlado que sirva como entorno de entrenamiento para la adquisición de habilidades conductuales y de interacción social.

En el proyecto están implicadas la Fundación Sant Francesc d’Assis, la Fundación GURU y la Universitat Oberta de Catalunya.